
Cada año, el número de zonas geográficas afectadas por este tipo de polilla aumenta de forma alarmante. El principal riesgo para los seres humanos y los animales domésticos procede de los pelos urticantes que poseen: médicos y alergólogos advierten que es preciso evitar el contacto con las larvas, ya que pueden causar erupciones cutáneas, conjuntivitis y síntomas parecidos al asma, incluidos shocks alérgicos graves. El departamento de investigación de Rentokil ha ideado un proceso totalmente innovador que se basa en un biocida específico para este tipo de plagas.